Quiosco

La que quiera azul…que se cuide

Con el pleno desarrollo de la conectividad, el compromiso de cuidar nuestra piel de la luz que emiten los dispositivos inteligentes (y otros electrónicos) nos obliga a evolucionar. Una nueva era de la cosmética ha arribado.

La vida contemporánea es una rica mezcla de tradición y vanguardia. Estar conectados todo el tiempo es vital para permanecer en contacto con todas aquellas personas que, a nuestro paso por el mundo, hemos conocido, incluidas aquellas del ámbito laboral y de negocios. El teléfono celular es la herramienta más que eficaz para llevar a cabo todas nuestras actividades diarias, pequeña súper computadora de bolsillo que hace 10 años no imaginábamos que iban a hacer nuestra vida más fácil. Estudios recientes, sin embargo, demuestran que la “luz azul” emitida por las pantallas de los smartphones (y otros aparatos móviles) tiene efectos negativos en nuestra piel y nuestros ojos, por lo que ha llegado el momento no de desconectarnos, sino de protegernos.

Además del celular, la tablet y las computadoras, también nos acompañan las pantallas lcd y led en general. Según estudios, cada persona pasa un promedio de seis horas al día (como mínimo, pues hay quienes llegan a doblar dicha cantidad) frente a la luz azul que emiten estos dispositivos y es, precisamente, ese tiempo lo que empieza a afectar la salud de nuestro cutis, nuestros ojos y hasta a alterar nuestro sueño. La buena noticia es que la cosmética evoluciona tan rápido como la tecnología electrónica, y muchas marcas están desarrollando productos que protejan nuestra piel de la luz azul para que no nos veamos obligadas a desconectarnos, salvo que nuestro espíritu lo requiera.

¿Qué es la luz azul?
La llamada luz azul es un tipo de onda energética emitida por fuentes artificiales como los focos led o las pantallas de dispositivos digitales. También proviene de fuentes naturales como el Sol, y el cuerpo la utiliza para regular el ritmo circadiano, es decir, los ciclos del sueño: la luz azul suprime la síntesis de melatonina (la hormona del sueño); por eso nuestro cuerpo, al caer la noche, se prepara para dormir. Así, es muy fácil entender por qué muchas mujeres (y hombres por igual) hemos empezado a padecer insomnio como un mal común: la exposición continua a la luz azul de las pantallas nos mantiene despiertos hasta altas horas de la noche al alterar nuestro ciclo de descanso. ¿Te suena familiar?

Los males de siempre…
La luz azul es tanto o más dañina que la radiación uv; por eso, la exposición a ella durante largos períodos de tiempo contribuye al envejecimiento prematuro de la piel: la debilidad de la barrera cutánea, pérdida de firmeza y elasticidad y aparición de manchas son algunos de los síntomas que empezamos a padecer por el mucho tiempo que pasamos frente a las pantallas. La luz azul también ocasiona “estrés oxidativo”, lo que se traduce en la producción acelerada de radicales libres, principales responsables del daño en la producción de colágeno y elastina. Al perderse la flexibilidad, empezamos a notar inmediatamente la aparición de arrugas prematuras no solamente en zonas como el contorno de los ojos, sino en las mejillas y la frente.

Además de lo anterior y el insomnio previamente mencionado, la exposición continua a la luz azul también ocasiona daños en los ojos y produce fatiga visual, irritación y dolores de cabeza…



Los nuevos héroes
Una nueva generación de fotoprotectores y productos con tecnología Blue Light está revolucionando la industria cosmética para que, sin sustituir ninguno de tus tratamientos, crees una barrera protectora en tu piel que prevenga el envejecimiento prematuro y disminuya el riesgo de manchas. No estás obligada a desconectarte, solo tómate unos minutos al día para cuidarte. Opciones ya hay muchas, elige la que se adapte mejor a tu estilo de vida.


Publicación más antigua Publicación más reciente





#KeepGlowingOn

¡Síguenos en Instagram!


GLOW! TV

¡Está de regreso!
Déjanos inspirarte desde la mirada hasta el alma...
Conduce: Lina Holtzman Warszawsky

Síguenos en YouTube