Quiosco

La sabiduría del menos es más

Joshua Fields y Ryan Nicodemus fundaron el Movimiento Minimalista; ésta tendencia es tan sanadora que suma actualmente 20 millones de personas que han recibido su influencia en todo el mundo

Joshua y Ryan comparten como muchos de nosotros una historia de éxitos laborales y financieros muy similar: tenían buenos trabajos, buenos sueldos y, literalmente, muchas cosas. Todo lo que el dinero puede comprar. Sin embargo, al llegar a la edad de 30 años, ambos se sentían insatisfechos. A esto los budistas le llaman “insatisfactoriedad”, una palabra que no está en el diccionario,pero se puede describir como una consecuencia de no actuar ni pensar de manera acorde con la realidad, es también la incapacidad de adaptarnos al cambio, y el apego que tenemos a ciertas cosas, personas o sentimientos; como resultado, experimentamos inseguridad, decepción, frustración y dolor.

Uno de los mayores ejemplos de la insatisfactoriedad es trabajar en una actividad que no nos gusta sólo para pagar las cuentas o mantener cierto estilo de vida. Joshua, por ejemplo, renunció a su trabajo como Director de Operaciones de 150 tiendas minoristas para dedicarse a su verdadera pasión: escribir ficción. Ryan, por su parte, cuenta que “perseguir el sueño americano me estaba costando más dinero del que estaba ganando: mi vida estaba llena de estrés y descontento". Lo mejor que le pudo pasar fue que lo corrieran, pues empezó a vivir de manera diferente, con menos cosas y haciendo lo que realmente le gusta: coachear y ayudar gente. Detengámonos, entonces, a reflexionar un momento sobre la vida propia: el estrés, la ansiedad y el miedo seguramente son emociones que frecuentemente experimentamos porque estamos enfrentados con una realidad determinada por cuánto tenemos.

 

 Pero entonces, ¿qué es el minimalismo?

“Es una herramienta que nos ayuda a deshacernos del exceso de cosas para hacer espacio a lo verdaderamente necesario. Permite enfocarnos en lo que es importante en la vida: salud, amistades, pasiones, crecer y ayudar a otros, para que podamos encontrar la felicidad, la libertad y nuestra verdadera realización.” afirma Joshua.

El minimalismo, pues, contribuye a liberarnos del estrés, del miedo y, en fin, del círculo consumista en que el mundo moderno está inmerso. No se trata, sin embargo, de satanizar las cosas materiales, sino de no depender de ellas para ser felices o para valorarnos a nosotros mismos. Y es que el problema no es poseer cosas, sino el significado que damos a esas posesiones, pues muchas veces tendemos a darles más importancia por encima de nuestra salud, nuestro bienestar o nuestras relaciones. Un sentimiento frecuente es que siempre pensamos en encontrar o tener algo mejor, por eso no amamos ni disfrutamos lo que poseemos, y el verdadero éxito llegará cuando todo eso que quieres, es lo que realmente necesitas.

Menos de verdad es más…

El minimalismo, pues, empieza en nuestro clóset, pero cambiará todo nuestro estilo de vida. No se trata de tener menos, sino de tener más espacio, más libertad, más tiempo. Algo digno de resaltar es que un minimalista no está obligado a deshacerse de sus colecciones, o a no consentirse con esos zapatos que tanto le gustan. Cada quien determina qué quiere conservar y qué es mejor dejar ir.

Enfócate en lo que tienes, en vez de lo que no tienes; vive el momento, disfruta más tu tiempo, haz lo que verdaderamente te gusta, cuídate y consiéntete, alimenta tu creatividad; todas estas acciones surgen cuando empezamos a practicar el minimalismo. Lo importante es tomar acción. Experiméntalo. Dona, vende, recicla, ayuda a otros, libera el camino de aquello que lo está bloqueando, en los espacios físicos, pero también en los mentales. Y observa bien tu alrededor, quizá no necesitas más de lo que ya tienes.

Por Magdalena Pérez


Publicación más antigua Publicación más reciente





#KeepGlowingOn

¡Síguenos en Instagram!


GLOW! TV

¡Está de regreso!
Déjanos inspirarte desde la mirada hasta el alma...
Conduce: Lina Holtzman Warszawsky

Síguenos en YouTube