Quiosco

Las muchas vidas de Louis Vuitton

Ahí están, capturados en un solo gesto, el carácter lúdico, el lujo remasterizado y una pizca de irreverencia. Cats on Leather es el resultado de la celebración a la que convocan Louis Vuitton y Grace Coddington (con sus amadas mascotas, por supuesto).

La suma de talentos aporta experiencias; estas implican crecimiento, y crecer supone emprender un viaje. ¿En compañía de quién lo hacemos? Por lo general, nuestros compañeros de travesía son quienes tienen algo (o mucho) de nuestro corazón, de nuestras ideas y comparten la manera en que deseamos recorrer el camino. Por ello, se dice con justa razón, que si se desea conocer a alguien se debe viajar con esa persona. Nicolas Ghesquière, director artístico de las colecciones para mujer de Louis Vuitton, convergió en la ruta de una leyenda de la moda, Grace Coddington. Juntos han trazado un sendero lleno de sonrisas… ¡y ronroneos!

LA DAMA DE LA CABELLERA FLAMÍGERA
Un segmento clave en el ADN de Louis Vuitton es la sinergia que a lo largo de su historia ha establecido con algunas de las fuerzas creativas más poderosas del mundo. Las pruebas están ahí: el irreverente graffiti de Stephen Sprouse, que desacralizó el lujo; la pátina hiperbólica del artista Jeff Koons, quien reinterpretó el universo de la marca; y por supuesto, la rentable dots obsession de la japonesa Yayoi Kusama.

El más reciente capítulo de esta novela ha sido escrito en colaboración con una mujer que lo ha hecho (casi) todo en la industria del glamour: Grace Coddington. De ser una tímida chica de la isla Anglesey, en Gales, que leía con avidez ediciones atrasadas de Vogue Italia, se transformó en una cotizada modelo, profesión que se vio obligada a dejar debido a un accidente automovilístico que le ocasionó severas lesiones en el cráneo y el rostro. Después vendría su etapa de formación editorial, al convertirse en editora de fotografía de la versión británica de la revista citada.

Fue a mediados de los años ochenta cuando dio el paso que definiría su carrera: mudarse a Nueva York, donde primero trabajó para Calvin Klein y, en 1988, se unió al equipo de Anna Wintour. Durante 28 años su labor como directora creativa de la edición estadounidense de Vogue hizo vibrar a millones de personas que hallaban en su visión una manera de poseer la belleza y el espíritu de la época. Por ello, la periodista Hannah Marriott escribió para el diario The Guardian: “Coddington forma parte del imaginario más destacado de la industria de la moda […] El estilismo de las sesiones fotográficas que dirige puede ser festivo y decadente, o temperamental y misterioso”.
Ghesquière, por supuesto, estaba al tanto de todo esto cuando se reunió con ella para iniciar las pláticas de un proyecto que sellaría entre ambos una especie de “tratado bilateral de diversión”. Y así fue. “No solo nos conocimos más; también pasamos buenos momentos juntos. Nos hemos divertido mucho durante todo el proceso”, afirma Ghesquière, quien se declara fan fatale de la dama de la cabellera flamígera.

¡CATWOMAN CONTRAATACA!
Parecería fácil, pero construir una colección cápsula que resulte viable, propositiva y potencialmente viral en la era Instagram no es algo sencillo. Cats on Leather es una antología que acierta donde otras fallan: logra sustentar el carácter de una línea que, sin extraviar su índole efímera e irrepetible, toma en cuenta los parámetros atemporales de la marca que la impulsa. Teniendo claro este objetivo fundamental, la dupla Coddington-Ghesquière ideó una serie de artículos de piel, accesorios, zapatos y prendas prêt-à-porter inspiradas, obviamente, en el legendario amor por los gatos que mademoiselle Grace profesa.

Las ilustraciones que decoran esta colección representan a sus queridos gatos persas, Pumpkin y Blanket, así como al perro del Nicolas, Léon. Dibujadas por Coddington, las mascotas  saltan alegremente por todo lo largo y ancho de la lona impresa con el icónico  monograma “LV”, convirtiéndose en una invitación para que dibujemos sonrisas, aligeremos la carga (cualquiera que sea) y le demos el visto bueno a The Catogram, un guiño bullicioso que, tras su apariencia naïf, posee una asertiva estrategia de diseño y comunicación.

El trepidante matiz naranja que colorea una buena parte de la línea evoca el cabello color fuego de Coddington, al que su pareja, el hairstylist Didier Malige, define como “una llamarada inextinguible de ideas y pasión”. Y es justamente el entusiasmo por la excelencia el que ha llevado a los maestros artesanos de Louis Vuitton a cuidar incluso los más sutiles detalles en la confección de todas las piezas. Dos buenos ejemplos son los forros de los bolsos, minuciosamente estampados con gráficos de ratones, y las etiquetas para equipaje, cada una teñida de forma meticulosa hasta los bordes.

Y hay más. Una faceta de esta capsule collection imprime y crea relieves de una casa de fieras, con precisión, sobre pieles naturales, a manera de una exploración algo excéntrica del know how de la casa. Los nuevos clásicos (Petite Malle o City Steamer) y los modelos tradicionales (Speedy o Neverfull) adquieren un giro refrescante. Bolsos como el Twist MM, Essential Trunk y Capucines juegan con la idea de las calcomanías, enriqueciendo una estética que se sacude todo vestigio de acartonamiento, pero sin alejarse ni un milímetro de los más elevados estándares de calidad.

MUNDO DE JUGUETE
Tarjeteros, mascadas, llaveros, colgantes, pañuelos, un juego de bolsos Pochette Kirigami, tenis, botines de plataforma, shorts, vestidos camiseros, t-shirts, suéteres… ¿Faltó algo por contemplar? Parece que no. Tanto Grace como Nicolas decidieron que, si explorarían el universo de las travesuras deluxe, lo harían sin limitarse al lanzamiento de básicos “genéticamente modificados” con predecible solera. Por ello, los componentes de esta línea —ya sea una sofisticada manta en lana de cordero o un paraguas de nylon— constituyen declaraciones de estilo únicas.

La elegancia es abordada desde una perspectiva desenfadada y juguetona, la cual hace que los bolsos clutch adquieran formas caricaturizadas de felinos desperezándose o perros con expresión risueña. Mención aparte merece una sofisticada metamorfosis que hizo de las pijamas de seda un refinado núcleo de ropa para el día o para la noche, siempre y cuando el ánimo de la velada sea casual... Además de cómoda, esta tendencia es ciento por ciento cool y se establece como una innovadora opción para usar dentro y fuera de casa.

Cats on Leather y su simpático Catogram constituyen una audaz irreverencia en armonía con el perfil iconoclasta de Coddington y la fascinación de Ghesquière por la excentricidad; asimismo, refleja el aprecio que ambos tienen por los animales, llevando al siguiente nivel el concepto pet lovers. Lujo divertido, estilo revoltoso, matices de alto voltaje, estética cartoon y alcances inusitados es lo que ofrece la colección Louis Vuitton X Grace Coddington, una exhortación a realizar nuestra propia travesía de vida en compañía de aquello que le da sentido a cada aventura, a las escalas que es necesario efectuar durante el trayecto y al destino que se vislumbra en la sonrisa que obsequiamos y vuelve a nosotros multiplicada por dos. Bon voyage! 

 __

Por Bernardo Hernández

 


Publicación más antigua Publicación más reciente





#KeepGlowingOn

¡Síguenos en Instagram!


GLOW! TV

¡Está de regreso!
Déjanos inspirarte desde la mirada hasta el alma...
Conduce: Lina Holtzman Warszawsky

Síguenos en YouTube