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Más sabe el Diablo…

Normalmente queremos extender lo más posible volvernos grandes; la gente se somete a cirugías, hace ejercicio, se pone cremas y cuanto remedio milagroso encuentre con tal de postergar esa etapa; sin embargo, Teo (Osvaldo Benavides), un actor veinteañero, necesita ser viejo… esta es la única manera que tiene de tener un techo y un hogar, luego de quedar en bancarrota.

Así, este joven ingresa a La Casa de Retiro del Actor, y aunque su estadía planeaba ser sólo anecdótica; encuentra aquí a viejitos que se vuelven entrañables amigos, confidentes y hasta tutores de actuación; además de quedar cautivado con la doctora Dafne (Sandra Echeverría), quien lo flecha por su belleza interior y exterior.

Platicamos con los protagonistas: Osvaldo Benavides y Sandra Echeverría y el director José Pepe Bojórquez sobre Más sabe el Diablo por Viejo, comedia mexicana que estrena este fin de semana.

La actuación: una carrera de perseverancia
Al igual que su personaje, Osvaldo recuerda momentos en los que pasó por malas rachas; pero la buena actitud y la perseverancia lo ayudaron a trazar un camino.


“Esta es una carrera de aguante, de paciencia y de resiliencia”, cuenta Benavides en entrevista, “creo que los que vivimos de la actuación sí somos afortunados porque podemos vivir de ella, pero también en su momento hemos sido -y nos toca ser a lo largo de la carrera-, muy resilientes; te toca aguantar los embates del rechazo y de la falta de trabajo y la ruptura de ilusiones, es rudo”.

“Creo que todos hemos pasado por eso”, añade Sandra, “Tuve una época en Los Ángeles donde al llegar no tenía visa, no tenía nada y de plano me ponía a vender mi ropa y vendía zapatos; vendía lo que encontrara…”

Pero en este breve episodio como vendedora, desafortunadamente la actriz no tuvo el resultado que hubiera deseado…

“Un día fui a una tienda de jeans brasileños, compré por mayoreo, compré mi maniquí, y puse los jeans en el maniquí; le tomé fotos y lo empecé a subir por Amazon, eBay y así empecé a vender hasta que me estafaron los “haitianos”… Me dijeron: ‘Te compramos un paquete de 20’, dije ¡ya me hice millonaria con mis jeans! y dijeron ‘ya lo tenemos; tú manda el tracking number (número de rastreo en paquetería). En cuanto nos des el tracking, te pasamos tu pago…’ Y yo dije: ‘en Estados Unidos son súper confiables’; confié ¡y nunca me pagaron nada!”

A pesar de esta mala experiencia, los actores y el director coinciden en que justamente la perseverancia hace una gran diferencia; como el caso de Ignacio López Tarso, quien participa en la cinta como ‘Joselito’.

“Un gran ejemplo es don Ignacio López Tarso; él es un gran ejemplo de esa perseverancia de la que están hablando ellos (Sandra y Osvaldo)”, enfatiza Bojórquez, “También como director, en esta industria tienes que perseverar para seguir adelante”.

Inspiraciones en la pantalla
Así como Teo conoce, y posteriormente admira al grupo de actores que viven en la casa (y entre los que además de López Tarso están Isela Vega, Lorena Velázquez, Tara Parra, Tina Romero, Patricio Castillo, entre otros), Osvaldo ha crecido con varios referentes.

“Me gusta mucho el trabajo de varios actores; sigo el trabajo de las personas y soy fan de comediantes, de músicos, pero de los actores no sé… porque soy fan de sus trabajos. Algunas películas tuvieron un gran impacto en mí cuando era adolescente: Underground de (Emir) Kusturica -son de las que me hacen poner play-, 8½ de Federico Fellini, Stanley Kubrick, también Back to the Future… Me gusta mucho todo el abanico que hay en el cine”.



Respetar, y admirar, a los adultos mayores
Uno de los principales atributos de esta comedia, es el entrañable mensaje de recordar todo lo que podemos admirar, y aprender, de los adultos mayores; aspecto que justamente cautivó a Sandra de su personaje, pues ‘Dafne’ le recordaba el espíritu de su mamá…

“Dafne tiene esta vocación de servir y de ayudar a la gente. Me encanta el personaje porque me recuerda mucho a mi mamá, ella hacía eso; de hecho, trabajo en un asilo de ancianos. Lo que iba a hacer era terapia con ellos, platicar, acompañarlos; similar a lo que hacía Dafne, y dije: ‘wow, voy hacer lo mismo que hace mi mamá en Nueva York’.

Y así como en esta aventura Teo se lleva mucho de los viejitos: verdaderas lecciones de vida, Osvaldo también pudo aprender de los actores que los han antecedido…



“Aprendí que a pesar de que todos venimos de distintas épocas o de distintos estratos sociales; a pesar de que somos tan diferentes, con culturas diferentes, con formas de ver la vida distintas; a todos -de donde sea que vengamos: el teatro, el cine o la TV- nos une una cosa, tenemos algo en común: nos gusta actuar, nos gusta dedicarnos a lo que nos apasiona.

“Es curioso ver cómo en un set con tanta diversidad de actores, te puedes relacionar tan bien y cotorrear; pero a la hora de estar trabajando, es muy claro eso que nos junta, que nos apasiona y -suena a comentario futbolero- cómo la pasión une a gente con tantas diferencias…”

Por Mariana Mijares y Julieta Pirez

Fotos. Cortesía Fox


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